La noche como una caja de sorpresas, se sentó en el café con guitarra, piano y cajón peruano a esperar su turno en el carrusel de la palabra.
Con la sortija en la mano, Eduardo Chávez contó un cuento con olor a tango.
Erasmo, en la vuelta siguiente, nos hizo girar en la rima de un soneto.
Alejandra desde un avioncito nos invitó a despegar en su histrionismo, mientras los chicos del Dúo Versión, le daban cuerda atrás a los relojes de la memoria interpretando a Cantilo y a Sui Géneris.
Mareados de placer, retozamos en la música, subiendo y bajando sobre pegasos alados.
Luis Cutró y Eduardo Almada se sumaron a la magia, con el matiz de sus voces.
Y Cristina Ramb alzó vuelo con su poesía. Luis trajo sueños dentro de una valijita.
Marta y Reynaldo detuvieron el aliento y soltaron los caballos del alma, cuando el cajón marcó sus ritmos.
Otra vuelta gratis al precio de un aplauso y el corazón pleno. Eduardo recitó poemas eróticos de Guillén y de Rojas.
Una sortija que iba de mano en mano, de boca en boca, de espíritu a espíritu, y hasta La Pepa, se hizo presente con su despliegue de humor.
Última vuelta a la calesita por este jueves maravilloso.
Y uno se baja de ese círculo,con la estatura de un niño, con esa pureza de emociones, como si tuviera burbujas de colores en la sangre.
Eduardo Chávez
Erasmo Stivala
Alejandra Oliver Gulle
Dúo Versión Carlos Bizikyan - Lolo Masgoret
Luis Cutró - Eduardo Almada
Cristina Ramb
Luis Ferrari
Marta y Reynaldo
La Pepa y Eduardo